Inicio Blog Página 21

Dramamierda, bro

0

? De pequeño vi a mi profesora de 1º de Primaria fumando en la ventana de uno de los baños que daba al patio. Ahí estaba, asomando la cabeza como una gallina vieja y lanzando chorros de humo contra el cielo. Obviamente, lloré.

Dos semanas después entré en el baño y estaba la misma mujer sentada en el váter. Cielo santo. Se levantó rápidamente a cerrar y CAYÓ ? La vieja gallina con cara de serpiente cayó. Le quedaba poco para jubilarse, como a los polis antes de morir. Yo estaba con otros dos chavales. Fueron risas. Y fue el karma.
El baño. Escenario de drama y de comedia. Escenario de dramedia. Dramierda bro.

Micropoderosos random

0

??????? En este dulce tránsito a la death llamado vida, de vez en cuando me toca soportar a gente que realiza loables esfuerzos por hacerme sentir gilipollas cuando me explica algo que no quiero entender.

Son peña que me odia, digo yo. A mí ellos, como las cosas que me cuentan, siempre me han dado un poco igual.

Y los he aguantado desde crío. Antes eran profes y empollones. Ahora es el encargau. Mi cajero semiautomático del Santander. Una que cada cierto tiempo me manda un WhatsApp diciendo «Copia y pega si no quieres que Facebook se apropie de tus fotos…».

Micropoderosos random. El triunfo del fracaso ajeno. La sombra del cuñao internacional planeando sobre nuestras cabezas. Tipos de carcajada dura y cutre, como plástico invisible; la crean de la nada para pelotear o machacar, dependiendo del estatus de su interlocutor.

Pero yo no les contesto. Paso. Porque creo que esa pretensión de humillar a los demás para subrayar su impostada superioridad a menudo delata la fragilidad de un cuerpo carcomido por hondos complejos, problemas de autoestima, traumas, celos, o vaya usted a saber qué.

Así que eso, sed pacientes con aquellos que no sólo piensan que son más listos que los demás, sino que lo hacen en voz alta.

MIRAR

0

Este finde estuve en Zaragoza y vi como los de la UVI despegaban del asfalto el cuerpo semicalcinado de un motorista. Un ángel del infierno, al parecer.

No tardaron en apelotonarse unas 50 personas en torno al cordón policial para hacer esa cosa que tanto gusta a los vecinos: MIRAR.

Pero hay otra cosa que gusta más todavía, y que poca gente tiene el coraje de admitir, y es socializar cerca de la tragedia ajena. Los mirones no llorán. Qué va. Al contrario. Hay un entusiasmo contenido en el ambiente que emerge del tumulto, de las sirenas, del humo, de un problema que nos supera y que nos toca de lejos, pero que tenemos la extraña fortuna de contemplar de cerca…

Y yo -culpable- soy el primero en sufrir incontinencia verbal cuando el drama forastero estalla ante los ojos de ésta, mi comunidad, ávida de dramas de carne y huesos. Somos uno y estamos vivos. Estamos borrachos de paz.

Así, vecinos con los que nunca había hablado, se dirigen a mí como si fuera viernes por la tarde y acabarán de cobrar. «Al parecer era un ángel del infierno de esos», dice una mujer con gemelos en el carrito. «Era nazi y gitano», puntualiza alguien. «¿Nazi y gitano?», pregunta otro. «Pues iba a no sé cuántos por la calle de tu abuela…», me suelta un señor bajito con enormes lupas tocándome la pierna con el índice.

«¿Y usted quién es, y por qué me toca de ese modo?», le hubiera contestado en una ocasión normal. Pero esta vez, le dije: «No quiero sonar cínico ni nada de eso, pero mejor esto que haberse llevado por delante a mi pobre yaya o a cualquier vecino…» Y la gente, claro, asiente.

Entonces entiendo que vivo rodeado de personas buenas, aunque no lloren. Sí. Entiendo que a veces hace falta que el cuerpo de un nazi motorizado vuele 50 metros por encima de nuestras cabezas y termine abrasado y con los miembros esparcidos en las escaleras de un colegio público para, bueno, estrechar lazos con el lupas-no-me-escupas amigo de mi abuela. No sé si me explico…

Muchas veces la desgracia de los demás saca lo mejor de nosotros. Nos recuerda que estamos vivos, y juntos, y que la muerte existe… Siento que Instagram y el Trap nos han robado algo de todo eso

Llevo casi 6 años en Instagram

0

Llevo casi 6 años en Instagram. Desde que estoy aquí, sigo a una jamba con la que comparto cero amistades. Cero. No sé quién es. Tampoco me atrae. Pero, por alguna extraña razón, la sigo desde que llegué…

Hoy le he dado mi primer like en 6 años. Es flipante…

La vi sacándose la carrera de enfermería. La vi de fiesta. La vi con su novio. La vi con un esguince en el hospital poniendo morritos. Y la vi en su pueblo, con su primer coche. También vi el sonrojante obituario que le dedicó a su abuela… Cielo Santo.

Dejé de verla un tiempo.
Y después la volví a ver, soltera.


Luego empezó con otro tío. Muy normalito. Nunca se ha expuesto mucho. Ahora es calvo. Antes no.

Y se enamoraron, aunque el jambo lleva 3 años saliendo en las fotos con cara de cagar.

Ahora van a tener un bebé, y se va a llamar como yo. Y le he dado mi primer like. Y he sentido que hoy empezaba la navidad. Hoy, 8 de enero. Ha sido muy raro.

Ella nunca sabrá que una irrelevante página de instagram llamada Grey Trash -delirante nube de nihilismo millennial- le ha dedicado un inquietante homenaje a su trayectoria vital.

Es triste y no es triste.
La navidad. La vida. Instagramo. ?????????????????????

La ranita

0

Tengo un sueño, pero no en plan Martín Luter King; el mío es un sueño sin más.

Estoy en el lago de mi pueblo con un canto rodado en la mano. Lo lanzo como si fuera un jugador de golf de otro planeta, con el gesto estilizado. «La ranita», you know. Do you know la ranita? Typical of Marte». El término científico es epostracismo.

La piedra brinca 12 veces sobre la superficie del agua. No está mal, nada mal. Luego miro mi mano y, no sé cómo, me doy cuenta de que lo que he lanzado no ha sido una piedra, sino mi teléfono. Entonces me despierto loquísimo, como si no me acordara de respirar, cojo mi móvil, abro instagram y, menos mal, aquí que seguís todos pa que os lo cuente ??

Jerónimo Genético

0

Ayer falleció Genético, un vecino de 88 años. No ha sido el corrector, se llamaba así, Genético: «No sé, de Jerónimo, Genético», me explicó una vez. De Jerónimo, Genético ?
.
Como todos los abuelos un poco degenerados, lenguaraces y alcohólicos, Genético era un señor listísimo.
.
Hace poco me dijo que había que levantar una estatua de Hitler de 100 metros en plena gran vía, aprovechando la obra de Carmena ? Me dijo que no hay peor castigo que quedar petrificado at infinitum, rodeado de tiendas de imanes y franquicias norteamericanas. Y citó a Medusa. «Además», me susurró cogiéndome del brazo con ojos de zirrosis galopante, «a los buenos se les recuerda con el corazón, a la gente mala hay que tenerla bien presente con la aplastante frialdad de una roca esculpida en el centro de una gran urbe». Hablaba como un poeta… Todavía recuerdo su halitosis.
.
Ayer Genético palmó y nadie erigió ninguna estatua en su memoria ?? Para él este post ?

La muerte de los reyes magos

0

???????????? La muerte de dios es la muerte de los reyes magos. Cuando me enteré de que Melchor, Gaspar y Baltasar eran los padres me convertí en un niño desconfiado, cínico y egoísta.

El mundo de la magia, en el que operaban fundamentalmente las producciones Disney y el niño Jesús, se fue desmoronando poco a poco; y con él, el restrictivo marco de pensamiento impuesto por profesores, padres y gente de la tele. Todo era mentira. La necesidad de hacer la digestión antes de meterme en la piscina, mentira. Chucherías malas, mentira. Motos peligrosas, tabaco/muerte, robar/infierno, mentira, mentira, mentira.

Y sobre esas ruinas fantásticas se erigió un nuevo mundo que glorificaba la vigilia voluntaria, el punk, la velocidad, los personajes de Scorsesse, las apuestas, la dimensión estética de un puñetazo a las 3 de la mañana, el malditismo por el malditismo…

Ahora que voy a tener un hijo me surge la duda de si… Qué va, no voy a tener un hijo. No jodas. Si tuviera un hijo me quedaría dormido encima de él o algo así. FIN.

Soy la persona más despistada que conozco

0

Soy la persona más despistada que conozco. A veces parezco gilipollas. Cumpleaños, contraseñas, llaves, nombres de amigos de amigos, números de teléfono… De eso tengo -2 en la cabeza. Hace años, llegué incluso a padecer una pesadilla recurrente súper rara: Me olvidaba de respirar. RESPIRAR, lo más básico.

Pero el destino no se ha cebado mucho conmigo; no me rayo por casi nada, mi cerebro procesa a-toda-hostia-cabrón y cuando pierdo la tarjeta del santander, cosa que me sucede dos o tres veces al mes, me dan de baja de suscripciones que no recuerdo haber hecho. Todo encaja.

Hace poco leí la inspiradora historia de un pastor medieval que, después del curro, se metió en una cueva para almorzar. En estas, pasó la tía que le gustaba y la siguió, dejando atrás su atillo con un trozo de pan y una cuña de queso.

Al día siguiente, cuando volvió a la gruta, como era tan despistado, se olvidó de su almuerzo. Pero el pavo tenía tanta hambre que se comió el queso enmohecido del día anterior. ? Resultado: En ese momento, en la más absoluta intimidad del paladar de este buen señor, nació el que todavía hoy es el mejor queso del mundo, el Roquefort. ? Moralina: Si tienes la osadía de morder el queso azul y la honestidad para reconocer la notable mejoría de su sabor, no hace falta que te preocupes por casi nada ni que busques tu queso en libros de autoayuda. Sé tú misma, keep calm and be the pastor. El queso está pa ti ??